¿Estamos condenados a la obesidad?

¿Estamos condenados a la obesidad?

¿Estamos condenados a la obesidad?

Las cifras son alarmantes: casi uno de cada dos adultos tiene sobrepeso, y uno de cada seis es obeso. La tasa de obesidad casi se ha duplicado en los últimos treinta años en todos los países en los que vemos un estilo de vida occidental.

En general se reconoce que el sobrepeso proviene de la diferencia entre las calorías consumidas y las calorías gastadas. A continuación, se identifican dos factores: la mala alimentación y la falta de ejercicio. Podría haber otros factores detrás de esta tendencia. ¿Es posible que estamos predispuestos a tener sobrepeso? ¿Estamos perdiendo nuestra capacidad para mantenernos delgados antes de nacer?

Ciertos productos químicos actúan sobre el equilibrio hormonal, ya sea imitando la acción de una hormona, o mediante el bloqueo o la modificación de la misma. Pero, ¿cuáles son los disruptores endocrinos? Entre los más conocidos están, por ejemplo, el bisfenol A, utilizado durante mucho tiempo en la fabricación de botellas, que entran en la composición de la PVC.

A finales de los años 90, los investigadores interesados en el vínculo entre los disruptores endocrinos y el desarrollo del cáncer o problemas reproductivos, observó un aumento de peso en los animales de estudio, que pasó desapercibido porque no era la razón principal de estos estudios. Tomó el trabajo de la Dr. Paula Baillie-Hamilton, especialista en metabolismo, que puso de relieve la influencia de los disruptores endocrinos en el aumento de peso. Su trabajo se publicó en el 2002 en la Revista de Medicina Alternativa y Complementaria un artículo titulado “Los productos químicos tóxicos: un estudio para tratar de comprender la epidemia mundial de obesidad”.

Desde entonces, muchos expertos han estudiado el tema. El profesor Frederick vom Saal de la Universidad de Missouri, por ejemplo, observó que después de la inyección de bisfenol A en dosis muy bajas a ratones gestantes, sus crías en la pubertad tenían un tamaño entre 15 y 20% mayor que aquellos cuyas madres no habían recibido la inyección.

Estudios similares se realizaron con otras sustancias químicas en otros animales y dieron lugar a resultados similares, a lo largo de las líneas de una programación fetal de la obesidad causada por agentes endocrinos.

Entonces surgió un nuevo término, el de la sustancia propicia a la obesidad, que, al cambiar la forma en que el cuerpo absorbe las calorías, y promueve la obesidad.

Estela López

Alimentación, Salud

Soy Estela, madre de dos niñas valientes de 9 y 14 años. Escribiendo en este blog desde hace varios años. Especializada en social media y contenidos desde 2005. Bloguera y emprendedora. Mamá de dos. La mejor profesión.

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